Divendres, 30 de maig, a la seu de Cultura Viva
Properament penjarem la crónica de la jornada i el document de conclusions.
Espai per a la Promoció Sociocultural de Persones Adultes
Estas líneas son para comentar nuestra experiencia con motivo de la visita realizada a la mezquita OMAR IBN KATTAB. Te preguntas como será ya que nunca habíamos visitado ninguna.Tuvimos una grata sorpresa por la cordial bienvenida que nos ofrecieron. Nos explicaron que cubrirnos con el pañuelo no es obligatorio aunque para ellos es un respeto. Nos quitamos el calzado ya que para entrar en su templo se tiene que ir descalzo. No utilizan sillas ya que se sientan en el suelo para rezar, hablar, etc etc. Nosotras si nos sentamos en ellas. Había una mesa donde nos sirvieron dulces típicos de su país. Por cierto estaban buenísimos. Había agua, refrescos y el famoso té que nos sirvieron con mucha amabilidad. Su religión no les permite comer cerdo ni beber alcohol, lo cual hay que respetar.
Agradecer a todas las personas que estaban allí y que nos abrieron sus puertas, su trato cordial y en especial a NAJAT por su dulzura y simpatía, contestando a nuestras preguntas y comentarios con mucho cariño y paciencia.
A todos sus componentes darles las gracias por el buen rato que pasamos y en particular por los comentarios acerca de su cultura y costumbre. Para ellos es muy importante la familia, principalmente los padres, así como los vecinos, ayudándoles cuando hace falta.
Fue una visita muy agradable, pues nos reímos con sus bromas, mostrándose muy amables siempre con nosotras.
Creemos interesante el conocimiento y acercamiento a otras culturas y religiones distintas a las nuestras, en bien de un enriquecimiento mutuo.
Fue una visita muy amena y agradable, apreciando y valorando que lo mas importante es que todos somos seres iguales, dejando aparte religiones y culturas siendo importante la convivencia de todos juntos, sin rencores ni odios, hallando respeto y paz para todos, en un mundo en el cual solo estamos de paso
Esperamos y deseamos que el próximo año podamos realizar una nueva visita pudiendo contar con la asistencia de las personas que este año no han podido acudir a este interesante encuentro de culturas.
Paz y Felicidad para todos
As-salaam-alaykum (Que la paz sea contigo)
Maria Dolors Duran
Col.laboradora
El dilluns, dia 19 de maig, vam fer una visita a
Hi havia jornada de portes obertes amb motiu de
Como colofón a la estupenda jornada celebrada con motivo de la festividad de Sant Jordi en L´Olivera, esta se podría resumir en que las grandes triunfadoras fueron sin dudar la.…
SOLIDARIDAD, con la unión y el amor entre hermanos,
BIODIVERSIDAD, con número de poblaciones de organismos y especies distintas de seres vivos sobre la tierra, donde
….Todo ello desarrollado en un entorno difícil de superar por la motivación del acto en si.
Es por ello que animo a todo el col-lectiu a participar con nuevos y renovados ímpetus y esfuerzos en la próxima reunión, que servirá para estrechar mas, si cabe, los lazos de una amistad fomentada en el desarrollo de las culturas y entendimiento de los pueblos de este nuestro planeta que tan maltratado tenemos, sobre todo en lo concerniente a las relaciones humanos.
Rafel
Colaborador
Se ha convertido en una tradición, cuando llega el 23 de abril, sabes que a la semana siguiente celebramos Sant Jordi en
Este año ha vuelto a haber un éxito de convocatoria, un montón de mujeres de todos los grupos, trabajadores de
Nos alegramos mucho al ver que el grupo de magrebinas era más numeroso que el año pasado, y nos gustó mucho oír la experiencia de Fátima, que llevaba sólo tres meses en España y ya era capaz de escribir en castellano.
Las historias del resto de mujeres también nos encantaron, este año los temas estrellas eran los nietos y las historias de amor, así que consiguieron que más de uno tuviera que contener la lagrimilla; felicidades a todas por todas esas experiencias que habéis querido compartir con el resto.
El broche final, lo dieron el grupo de neolectores de las 6 que este año nos sorprendieron con una pequeña muestra teatral escrita por ellas mismas, el decorado se lo curraron muchísimo y el resultado fue genial. Estas chicas y chico (Tomás!!!) cada año se van superando.
En fin, un día especial con un grupo de personas especiales, que más podemos pedir!!!

Aquest dia de l’assemblea, quan veia l’alegria, les rialles, els canvis ràpids de racó a racó per fer les proves del joc, la complicitat entre el grup, l’entusiasme de les dinamitzadores de les proves... pensava: aquestes dones no van gaudir del dret a jugar quan toca començar a jugar, a la infància. Elles, com van explicar el dia de la dona treballadora emocionades i algunes amb llàgrimes, a la seva infància ja estaven treballant en el camp, en el servei domèstic, o tenint cura de nens més petits que elles. Desprès va arribar l’adolescència i van continuar treballant, l’edat adulta i van continuar treballant i ara a la jubilació (paraula que ve de jubilo, alegria) moltes d’elles continuen treballant, fent-se càrrec dels néts perquè els seus fills puguin treballar i guanyar diners per pagar l’hipoteca i fer més rics encara els bancs.
Em sento privilegiada de poder compartir les tardes amb aquestes dones, que tot i haver tingut una vida tant sacrificada viuen amb optimisme, es posen totes guapes per venir a classe, riuen, expliquen, no li donen importància als treballs i sacrificis fets al llarg de tants anys i continuen amb ganes d’aprendre, de compartir i més que res de transmetre valors: humilitat, esforç, solidaritat, paciència... Realment són unes autèntiques mestres de la vida, que prediquen amb l’exemple. L’edat dona una saviesa que no s’adquireix en cap universitat.
La vida és una lluita, és veritat, però hem de ser lluitadors i lluitadores d’esperança, perquè creiem que un altre món és possible, un món de justícia, on els nens puguin jugar i no treballar. Encara estem lluny d’aconseguir aquesta meta perquè també avui hi ha nens i nenes al nostre món que estan treballant a les mines, a les màquines, als camps, venent pels carrers..., sense dret a anar a escola.

Els dies 11 i 14 de febrer 65 persones, entre participants i col·laboradores del Col.lectiu Suma, vam participar com a públic al programa “El Club” de TV3.Dues coses m´ha quedat de la visita: l'estudi de televisió és molt, molt més petit del que es veu a través de la pantalla -i està ple de gent darrera les càmeres, fent que tot surti a la perfecció- i l'Albert Om és molt, molt més "guapo" vist de prop que per la televisió.
Un autocar ens va venir a buscar a la Fundació Marianao i ens va portar fins als estudis de TV3. Aquí hi ha un parell de fotos del moment de l'arribada.
Apreciades amigues i apreciats amics del Col.lectiu Suma:
Vull felicitar-vos per aquest bonic bloc que heu posat en marxa, on es pot veure la vostra vitalitat i el dinamisme que sempre heu manifestat. Una felicitació que vol fer-se extensiva a tothom: a tots els qui hi participeu amb la vostra implicació, donant i rebent... a tots i totes que compartiu tanta vida!
El lema del Col.lectiu és “suma”, és a dir: “ningú hi sobra, tothom és necessari, tothom hi pot aportar...”. Perquè quan sumem i compartim la vida de cadascú... amb les seves alegries, dificultats, capacitats, lluites i esperances... es produeix el miracle fecund de la vida. “Sumant, multipliquem”. L´amor compartit fa trencar l'aïllament i la solitud, fa créixer la solidaritat, fa renéixer l´esperança, fa multiplicar el desig d'ésser millors persones... Estimats amics i amigues, que continueu SUMANT i MULTIPLICANT, també ara mitjançant aquest bloc a internet. Les vostres llavors de cultura i solidaritat s´escamparan arreu del món. Moltes felicitats per aquesta iniciativa!
Esta parábola me ha hecho recordar las declaraciones y debates en torno al tema de la inmigración, en el cual abundan opiniones que son lesivas y humillantes para las personas inmigradas. Y entre los argumentos que se utilizan –desde sectores conservadores-, destacan aquellos que hacen referencia a la cuestión religiosa. Hay sectores que defienden que a la hora de establecer las prioridades de los cupos migratorios, se apueste por dar prioridad a los países de América Latina, en detrimento de otros que mayoritariamente tienen religiones diferentes, pensando de manera muy especial en los países del Magreb.
Sin duda, detrás de estos planteamientos hay una utilización política e interesada del hecho religioso, y en concreto de la defensa de un modelo determinado en la concepción de la religión católica con el fin de preservar los intereses económicos e ideológicos del sistema establecido. Se opta por la política del avestruz, esconder la cabeza ante la realidad de un mundo que cada vez será más plural en la expresión de las culturas.
¿Por qué el hecho de la inmigración, en lugar de vivirlo como un problema, con temor, no se apuesta por el descubrimiento del “otro”, con su diferencia que nos complementa y enriquece? ¿Por qué no apostar por un auténtico diálogo interreligioso e intercultural que nos abra a los otros, desde el abrazo y la ternura de reconocernos como hermanos? ¿Por qué no rescatar lo más hermoso y liberador de cada religión, y apostar por compartir aquella fuerza profunda y común que alienta la búsqueda de la felicidad en todos los seres humanos, cada cual con su cultura, con su expresión religiosa, con sus tradiciones y símbolos… que nos abren al compartir los unos con los otros?
“No hay peor ciego que el no quiere ver” dice la sabiduría popular. En este nuevo año que hemos iniciado, ojalá fuéramos capaces de quitarnos las vendas y abrir los ojos ante los demás. Quizás descubriríamos que la violencia no destruye sólo a la víctima, sino también al agresor; que todos nos hacemos mal cuando vivimos devorándonos mutuamente, pues perdemos nuestra capacidad de ser humanos, es de decir, de ser hermanos. Quizás descubriríamos que no tenemos los mismos ojos, el mismo color de la piel…, pero sí la misma Esperanza.
Xavier Pedrós
President de la Fundació Marianao
El col·lectiu Suma estrena bloc. I ja era hora! Ja era hora, perquè és un projecte que té molt a ensenyar-nos. Ens ensenya que mai és tard per aprendre i compartir i que, com deia alguna personalitat del món del Programari Lliure, "les millor coses a la vida són gratis". Gràcies a la feina desinteressada dels voluntaris, cada setmana a
Gabriel González
Responsable del Punt Òmnia de la Fundació Marianao
Al llarg d’aquests anys, al Col·lectiu Suma he sentit molts i molts testimonis sobre el dol de l’emigració, tant a gent que havia vingut d’Andalusia, Extremadura, Múrcia.... com els que han vingut de Nador, Casablanca, Tanger...
I avui vull explicar la meva experiència. Jo no vaig venir de Madrid a Sant Boi fugint de la pobresa. Ens vam casar el Ramiro i jo i aquí ell tenia possibilitat de compaginar els estudis d’infermeria amb la feina i aleshores vam decidir venir a viure aquí. Era setembre del 73.
Tot i que em sentia molt feliç per poder començar una nova etapa amb la persona que estimava i amb la que amb molta il·lusió afrontàvem reptes i somnis, també vaig passar el procés de dol.
La separació dels pares, dels germans, dels amics, dels veïns va ser dolorosa. I no únicament enyorava les persones, també la casa, el barri, les botigues, el metro, fins i tot trobava a faltar els bancs del carrer on amb els amics menjàvem una paperina de pipes mentre ens explicaven les nostres coses. Sant Boi era aleshores un poble lleig, o al menys a mi m’ho semblava: el carrilet estava brut i passava cada mitja hora, no hi havia places, els nens feien cua per pujar a l’únic tobogan que hi havia al barri a la plaça Calvo Sotelo, feien falta escoles, hi havia molts carrer sense asfaltar... realment no es semblava a Madrid en res.
L’altre dol va ser no sentir-me ningú, no ser reconeguda. Jo a Madrid era la Manoli, era algú: hi havia persones que coneixia, que parlàvem, que rèiem, que ens enfadàvem. I a Sant Boi no, caminava i ningú em saludava, entrava a les botigues i ningú em coneixia...
Va ser una etapa difícil però també he de dir que ara quan vaig a Madrid és quan em trobo estranya. Ara a Sant Boi tinc els arrels: la meva família, les amigues, els amics, la historia viscuda...
La meva experiència és que quan arribes a un lloc nou, has d’obrir-te a la gent, has de prendre la iniciativa per connectar amb els veïns, amb els companys de feina, has de buscar les coses positives i has d’estimar.
Manoli Prada
Col.laboradora del Col.lectiu Suma
Como todos los del pueblo nos venimos a Barcelona para mejorar y prosperar.
A los pocos meses de estar aquí conocí al que hoy es mi marido. Después de año y medio de noviazgo nos casamos y mientras esperábamos que acabaran el piso alquilamos una habitación. Compartíamos el piso con tres matrimonios.
Un día la mastresa cerró la puerta y se fue a la vendimia a trabajar hasta la noche.
Nosotras cada día llevábamos la comida a nuestros maridos a la fábrica, pero ese día como nos había dejado encerradas la dueña del piso no podíamos salir. Suerte que vino una prima de mi compañera, que era del mismo pueblo que mi marido, y le dijimos que llamara al trabajo y diera el recado que no podíamos salir del piso, porque no teníamos llave.
Ella en vez de dar el nombre de mi marido, dio el mote “especias” que es como lo conocen en el pueblo.
Cuando ya pasaba la hora de la comida, mi marido estaba preocupado por mí y fue a la oficina para pedir permiso para ir a casa y ver que me pasaba.
Entonces le explicaron que estábamos encerradas.
Flora del Río
Participante en el Col.lectiu Suma
En junio hará siete años. Ha venido a llenar nuestras vidas de alegrÍa y a vaciar nuestros bolsillos.
De pequeña era una niña muy buena, pero ahora empieza a ser un poco rebelde.
Nos lo pasamos muy bien escuchándola, con sus charlas de viejecita, porque es muy peliculera y teatral.
Esperamos con ilusión verla crecer y también para que le saque todo lo que pueda a su tío, que esta loquito con su sobrina.
Estuvimos 7 años. Era la posguerra, no había comida. Trabajábamos en una fábrica textil y allí nos daban la cartilla del racionamiento para la comida de la semana. Nos daban arroz, garbanzos, aceite y azúcar.
Nos íbamos al campo a buscar acelgas, que crecían a la orilla del canal.
Algunas veces podíamos comprar pan, pero era muy raro.
Cuando pudimos nos cogimos una casa vieja. Allí me quedé a vivir con mis padres. Allí me casé y tuve a mis tres hijos y allí también me abandonó mi marido dejándome con los tres niños. Yo tenía 36 años.
Tuve que trabajar mucho para sacar adelante a mi familia. Gracias a mi madre que se cuidaba de mis hijos para que yo pudiera trabajar.
PEPI RIOS
Mí madre dio a luz a Gloria, y pasados cinco meses yo di a luz a Lola, eran dos criaturas preciosas.
Mi madre tenía que trabajar por la mañana en el campo y por la tarde en la fábrica, y yo me encargaba de darles el pecho a las dos, siendo la madre de cría de mi hermana pequeña, y sintiéndola como mí propia hija,
Lola y Gloria se han criado juntas: han hecho la comunión juntas, trabajaban en el taller de costura siempre juntas. No son la clásica tía y sobrina, son mucho más, son “hermanas “
Para mí es un orgullo muy grande poder compartir con todas vosotras que yo soy madre de dos maneras: madre biológica y también madre de cría, pues a las dos las quiero igual en mí corazón.
Participante en el Col.lectiu Suma
Me llamoTeofila y soy madre de cuatro hijos: José, Pedro, Monserrat, Sonia,
Yo creo que cada criatura es un regalo del cielo.
Soy una persona alegre, me encanta la música, cantar y sobretodo me gusta bailar.
Vivo en Sant Boi, estoy contenta con mis vecinas, son personas siempre dispuestas a ayudar en cualquier ocasión, igual que yo.
Os voy a contar una manera muy peculiar de comprar el pescado. En el solar de casa había una pescadería donde yo siempre he comprado. Desde mi piso que es el segundo y da a la calle, cogía una cuerda atada al cubo, le decía a la pescadera la cantidad de pescado que quería y cuanto valía, ella colocaba el pescado en el cubo lo cobraba y, yo lo subía con la cuerda y ya tenia mis sardinas frescas y muy buenas a primera hora del día, para preparárselas a mi familia con todo mi amor.
Teofila Barbero
¡Voy a intentarlo!
Vivía en Barcelona, en la carretera de Sans, y cuando me casé vine a vivir a Sant Boi. Para mí fue un cambio radical, de una ciudad ruidosa a un pueblo tranquilo, porque aunque no lo parezca ahora Sant Boi en 1960 era aún un pueblo con una quietud que a mi me parecía demasiado, acostumbrada al trajín de la ciudad.
Los primeros meses lo pasé fatal, me despertaba la quietud de la noche y me faltaba el ruido de los raíles del tranvía que pasaban casi toda la noche por la carretera. Entonces aún circulaban los tranvías.
Poco a poco me fui acostumbrando a este pueblo.
Al año nació mi única hija, entonces ya no estaba tan sola. Además tuve la suerte de tener unos buenos vecinos.
Pasó el tiempo y me puse a trabajar.
Mi hija se hizo mayor y se casó y vino al mundo mi única nieta. Con ella volví a ser madre, pues mi hija trabajaba y yo cogí la jubilación anticipada para poder cuidar a la pequeña que ahora ya tiene 17 años, aunque para mí sigue siendo mi pequeña.
¡Ahí tenéis un retazo de mi vida!
Carmen Guasch